Qué es esa alma? Qué es eso que
te habla tanto? Qué te inspira a formar un durazno con las manos? En qué punto el pulmón es ordenado? Quién le
dice al corazón que la sangre debe correr?
No se si eso, ese río encendido y
supuesto yo inconfundible, es lo que debo buscar para saciar mi sed. De vez en
cuando mi mente nublada te niega.
Cada tanto se convierte en toda la esperanza que sobrevive en mí.
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