Día 4


Te veo no escucharme cuando me pedís que te hable.  Mi propia estupidez me obliga a comunicar con emoción. Se me atragantan y traban las palabras de la agilidad con la que salen de mis labios, gesticulo y hasta bailo de nerviosismo.  Adonde estás?
Mis ataques tienden a terminar en otras caras que me miran perdidas, cada tanto, entretenidas y divertidas.  No es broma. Estoy perdida entre palabras mal conjugadas y recuerdos que se parecen a un olvido. Mi primer movimiento siempre va a ser buscarte para que asientas lo que mi mente acepta.

Mi segundo movimiento siempre va a ser decepcionarme de vos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario