Te veo no escucharme cuando me
pedís que te hable. Mi propia estupidez
me obliga a comunicar con emoción. Se me atragantan y traban las palabras de la
agilidad con la que salen de mis labios, gesticulo y hasta bailo de
nerviosismo. Adonde estás?
Mis ataques tienden a terminar en
otras caras que me miran perdidas, cada tanto, entretenidas y divertidas. No es broma. Estoy perdida entre palabras mal
conjugadas y recuerdos que se parecen a un olvido. Mi primer movimiento siempre
va a ser buscarte para que asientas lo que mi mente acepta.
Mi segundo movimiento siempre va a ser decepcionarme de vos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario